Por JOSÉ MANUEL LÓPEZMORA
10 AGOSTO 2026
Desde que un lector o transeúnte es atraído por el flyer de esta obra y lo ve atentamente, seguramente genera, como en mí, suposiciones en relaciones afectivas y comunicativas entre los siete que forman el elenco. El cartel nos motiva a construir una narrativa de sí quién con cuál, o de cómo y para qué entre unas y otros. El ambiente de este flyer es atrapador porque sí me propició ver la obra. Luego, reconozco dos actores de los siete y me animo más. Está el bloque tan compacto que es difícil identificar los principales de los secundarios. Los gestos, la construcción de alguna situación sobre qué le sucede a cada uno, el acomodo del elenco que la fotografía genera en técnica de cine (como me lo compartió Adriana Fernandez, previamente a la función en el lobby) y el título de la obra, redondean la curiosidad sobré qué nos pueda decir este grupo de la fotografía ya en el escenario: Fosa vacía y la alberca contiene agua; uno de ellos está en contacto con el agua. El flayer o cartel ha sido el motivante más que siempre para ver LO QUE CABE EN UNA FOSA VACÍA con mucho entusiasmo; que inició temporada el 30 de julio en el teatro El Milagro y terminará la temporada el 23 de agosto.
El tema de la depresión crónica parece que jamás se tratará con la dosis justa de dramatismo, de circunstancias y motivos que generan los casos de depresión. Desde las preocupaciones leves hasta que el deprimido llega a ser caso crónico. ¿Qué es lo que hace deprimirnos? Muchas cosas. El no tener actividad habitual o disminuir la tensión después de una carga de trabajo excesiva; o después de tanta euforia de alegría y fiesta; los adeudos, las angustias que generan suposiciones, las metas inalcanzables o las irresponsabilidades; también el rechazo social-familiar, la identidad física-biológica, etcétera… Insospechadas situaciones generan depresión en las personas actualmente. Muchas personas sabemos controlar la sensación depresiva y disminuirla; pero otras requerirán de ayuda con tratamientos tempranos. Y en este ir y venir -poco o muy deprimidos- se filtran y flotan comentarios (analogías a manera de chiste) entre los conocidos o familiares del deprimido. En la obra LO QUE CABE EN UNA FOSA VACÍA el humor negro se cuida de serlo en esta obra. O sea, se mide ante la situación de la obra para no caer mal o disgustante; pero es respetuoso en la la familia de la obra por el padecimiento de Tom.
En la obra LO QUE CABE EN UNA FOSA VACÍA la comunicación que se distorsiona, se oculta, se expresa intuitivamente más la interpretación en la realidad de cada uno, es cuando notamos que la depresión del afectado no es el asunto central de la obra sino la onda de expansión hacia su entorno familiar cotidiano. La depresión de uno da inicio a la angustia, preocupación, distanciamiento, incomprensión, y va hacia los que lo rodean para generar una apariencia de estabilidad emocional y de soluciones inconscientes que al final, como la caja de pandora, todo se escapa y se derrumba todo. El público según diálogos y actitudes verá “reflejado”. El mismo entorno social genera depresión. En esta obra y dirección de Jimena Hinojosa, nos hace nadar en esta fosa vacía de la depresión porque en realidad cada quién sabe poco o nada de la depresión aun cuando alguien nos diga que la padece.
Los personajes en colectivo son una metáfora de las preocupaciones, la incomunicación, la incomprensión, la frustración, lo incierto desde la óptica del agua, el contenido por el contenedor. Una ilusión en la fosa vacía. Lo que puede ser el líquido donde no se puede vivir después de nacido se percibe que sí solo en estado depresivo. Por ello Tom interpreta con indiferencia su entorno. Tom se comunica con su hija en sueños y la hija no lo reconoce hasta que la distracción de su madre por Yoli las desapega. Entonces “concientiza” a su padre y se vuelve la parte narradora cuando su padre ya no puede contar conscientemente. El padre de Tom es el fantasma de las expectativas, la comunicación escasa e incomprensible entre ambos, lo que uno expresa y lo que el otro entiende. Sí, Jimena Hinojosa sumerge al espectador a espejearse a través de posibles angustias y preocupaciones, para luego tomar decisiones ante la situación dramática.
La dirección teatral dinamiza los recuerdos del pasado al presente. Una historia lineal que evoca el conflicto. En realidad es un buen desdoblamiento escénico del texto original que inicia narrado por el protagonista y termina dicha narración por la parte que le corresponde a cada integrante hasta su autovaloración. Jimena Hinojosa integra el motivo, la reflexión y el cuestionamiento serio de cada personaje durante la escenificación porque Tom quizá no pueda darle fin a sus angustias, suposiciones, sospechas conscientemente. La visión de reflexionar una condición de vida desde un contenedor abandonado, resquebrajado (la alberca) se ambienta satisfactoriamente con el diseño de iluminación y de sonido que logran potenciar los vidrios en el piso del escenario. Este efectismo escénico funde el recurso de ambientación con la obra logrando sostener la expectativa del público teatral presente. El código de color del vestuario no va con el agua sino con el temperamento de cada integrante del conflicto de Tom. Lo único que resalta en contraste es el rojo de una maleta de viaje como cápsula del tiempo con verdades ocultas o atrapadas; y una silla de balneario donde se “muere” lo desgastado, lo no salvable, lo que avergüenza, lo comunicado desvirtuada e incomprensiblemente, los actos irresponsables y otros más. Aunque esta silla es referida como origen en la vida de Tom para esta historia. Jimena Hinojosa logra un montaje donde el flyer difícilmente se desechará prontamente de la colección obras significativas porque seguramente redondean la satisfacción del público por el trabajo de la compañía y productores. ¡Enhorabuena y asistan a la temporada de estreno!
Créditos
Obra: Lo que cabe en una fosa vacía
Dram y Dir: Jimena Hinojosa
Elenco: Hamlet Ramírez, Sunem Serrano Cedillo, Daphne Keller, Tania Mairén, Leonardo Zamudio y Uriel Ledesma
Foro: Teatro El Milagro
Temporada: Del 30 de julio al 23 de agosto
Horarios: jueve y viernes 20:00 hrs / sábado 19:00 hrs / domingos 18:00
¡Nos veremos pronto!
contacto: josemanuel@revistus.com
